Historia del Programa


El Programa Cambio Rural se creó en 1993 y desde entonces se ha constituido en un importante instrumento de política pública en todo el territorio nacional, acompañando a productores familiares capitalizados, PyMEs agropecuarias y cooperativas en una amplia diversidad de temas y producciones del sector agropecuario, agroalimentario y agroindustrial.

Durante más de 20 años, el Programa funcionó en forma ininterrumpida en los distintos territorios, donde se produjeron cambios profundos en la estructura y organización agropecuaria, en aspectos ligados al desarrollo tecnológico y organizacional, enmarcados en una diversidad de factores ambientales, climáticos, económicos, políticos y culturales.

Cambio Rural posibilitó que numerosos productores mejoraran sus indicadores productivos y su capacidad de gestión mediante el acceso al asesoramiento profesional, y lograran escala y competitividad a partir del fomento de la asociatividad. Fue el INTA, como organizador y ejecutor territorial, el responsable de esos logros en articulación con organizaciones sectoriales, universidades, gobiernos provinciales y locales.

En Diciembre de 2013, el Sr. Ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca, Ing. Agr. Carlos Casamiquela, y el Secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca, Dr. Gabriel Delgado, decidieron impulsar el lanzamiento de Cambio Rural II, Innovación e Inversión, cimentado en los logros y aprendizajes de 20 años de trayectoria en todo el país, dotando al Programa de un componente propio de fondos para proyectos de innovación e inversión. Esta propuesta surge del trabajo conjunto entre los equipos técnicos del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca (MAGyP) y el INTA, y está centrada en promover la innovación en los territorios.

Los objetivos de Cambio Rural II se formulan poniendo en valor la experiencia de productores y productoras, Agentes de Proyecto y Promotores Asesores y de las instituciones participantes, repensándose estrategias innovadoras acordes a las necesidades del contexto económico y político actual de la Argentina. Se apuesta a la inversión pública e innovación para un desarrollo socio productivo de matriz diversificada con inclusión, sustentado en el mejoramiento de la actividad productiva primaria y en la industrialización de la ruralidad, que posibilite el agregado de valor a esa producción. Se promueve así un modelo económico productivo industrializado, con más y mejor trabajo y pleno empleo en los territorios.

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